Todo lo que necesitas saber sobre dieta, ejercicio, sueño y vacunación frente a la gripe
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Wed, 16 Sep 2026 12:45:17 +0200
16 de Septiembre de 2026
Con la llegada del otoño y el invierno aumentan las infecciones respiratorias. ¡Te preguntarás qué puedes hacer para potenciar tus defensas!
Nuestro sistema inmunitario es complejo y su buen funcionamiento depende de diversos factores pero le ayudarás con una alimentación equilibrada, un ejercicio regular, un descanso adecuado y alguna otra medida que te ampliamos a continuación.
El sistema inmunitario necesita energía, proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes para funcionar correctamente. Por ello, una alimentación variada y equilibrada es esencial para mantener unas defensas eficaces. La dieta mediterránea, basada en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, aceite de oliva y pescado, aporta fibra, vitaminas y minerales que favorecen el funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayudan a controlar la inflamación crónica de bajo grado, relacionada con alteraciones metabólicas y enfermedades crónicas. Además, la alimentación influye en la microbiota intestinal, estrechamente vinculada al sistema inmunitario; una dieta rica en fibra y alimentos vegetales contribuye a mantener este equilibrio.
Las vitaminas A, C, D y E, junto con minerales como zinc y selenio, desempeñan funciones clave en las barreras de protección y en las células de defensa. Es importante cubrir las necesidades sin excederse, ya que un aporte mayor del necesario no mejora la respuesta inmunitaria y puede ser perjudicial.
La actividad física regular también fortalece el sistema inmunitario. El ejercicio provoca cambios temporales en los leucocitos y, con entrenamiento habitual, mejora su capacidad metabólica y reduce la inflamación basal. El beneficio depende del equilibrio entre esfuerzo y recuperación, evitando entrenamientos excesivos sin descanso adecuado.
Dormir bien es igualmente fundamental. Un sueño suficiente y regular ayuda a mantener el equilibrio inmunitario y los procesos inflamatorios. Varias noches de descanso insuficiente pueden aumentar marcadores de inflamación.
Frente a la gripe, la vacunación es la medida preventiva más eficaz, especialmente para personas mayores, embarazadas o con enfermedades crónicas.
Los casos leves en personas sanas suelen manejarse en casa con descanso, hidratación y tratamiento sintomático. Los antibióticos no son útiles contra virus y su uso indebido favorece resistencias bacterianas. Es importante consultar si aparecen signos de alarma como dificultad respiratoria, dolor persistente, confusión, deshidratación o empeoramiento de síntomas.
→ Sistema inmunitario → Dieta mediterránea → Vacunación antigripal
Dra. Estefanía Couto
Nuestro sistema inmunitario es complejo y su buen funcionamiento depende de diversos factores pero le ayudarás con una alimentación equilibrada, un ejercicio regular, un descanso adecuado y alguna otra medida que te ampliamos a continuación.
El sistema inmunitario necesita energía, proteínas, vitaminas, minerales y otros nutrientes para funcionar correctamente. Por ello, una alimentación variada y equilibrada es esencial para mantener unas defensas eficaces. La dieta mediterránea, basada en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos, aceite de oliva y pescado, aporta fibra, vitaminas y minerales que favorecen el funcionamiento normal del sistema inmunitario y ayudan a controlar la inflamación crónica de bajo grado, relacionada con alteraciones metabólicas y enfermedades crónicas. Además, la alimentación influye en la microbiota intestinal, estrechamente vinculada al sistema inmunitario; una dieta rica en fibra y alimentos vegetales contribuye a mantener este equilibrio.
Las vitaminas A, C, D y E, junto con minerales como zinc y selenio, desempeñan funciones clave en las barreras de protección y en las células de defensa. Es importante cubrir las necesidades sin excederse, ya que un aporte mayor del necesario no mejora la respuesta inmunitaria y puede ser perjudicial.
La actividad física regular también fortalece el sistema inmunitario. El ejercicio provoca cambios temporales en los leucocitos y, con entrenamiento habitual, mejora su capacidad metabólica y reduce la inflamación basal. El beneficio depende del equilibrio entre esfuerzo y recuperación, evitando entrenamientos excesivos sin descanso adecuado.
Dormir bien es igualmente fundamental. Un sueño suficiente y regular ayuda a mantener el equilibrio inmunitario y los procesos inflamatorios. Varias noches de descanso insuficiente pueden aumentar marcadores de inflamación.
Frente a la gripe, la vacunación es la medida preventiva más eficaz, especialmente para personas mayores, embarazadas o con enfermedades crónicas.
Los casos leves en personas sanas suelen manejarse en casa con descanso, hidratación y tratamiento sintomático. Los antibióticos no son útiles contra virus y su uso indebido favorece resistencias bacterianas. Es importante consultar si aparecen signos de alarma como dificultad respiratoria, dolor persistente, confusión, deshidratación o empeoramiento de síntomas.
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